HUELLA DE CARBONO Y COMERCIALIZACIÓN.

Hace poco navegando por la red, en busca de cosas curiosas sobre el marketing o comercialización del vino, encontré dos conceptos que, para mí, eran novedosos, y se trataba de: Eficiencia Energética y Huella de Carbono. Sobre Eficiencia Energética sí que había oído hablar pero aún así pregunté a gente conocedora del tema (Grupo Feydo) y me aclararon lo siguiente:

EFICIENCIA ENERGÉTICA:

¿Qué es la Eficiencia Energética y que consecuencias conlleva para nuestra empresa?

Es un concepto muy sencillo: es una herramienta empleada para conocer nuestra situación presente en el consumo energético de nuestra actividad y que tiene como objetivo último, el reducir el consumo de energía. Los individuos y las organizaciones, que son consumidores directos de energía, pueden reducir el consumo energético para disminuir costes y promover sostenibilidad económica y medio ambiental. Los usuarios, tanto  industriales como comerciales, pueden desear aumentar la Eficiencia y la Eficacia Energética, reducir sus costes de explotación y, en consecuencia, mejorar, así, sus márgenes comerciales y sus beneficios empresariales.

Entre las preocupaciones actuales está el ahorro de energía y su correspondiente efecto medioambiental. De esta forma el ahorro de energía, conlleva, directamente, una consecuencia favorable desde el punto de vista de protección del Medio Ambiente.

¿Las consecuencias?, muy sencillas:

–          Análisis de mi estado actual, lo que me permite conocer mejor mi empresa.

–          Establecer líneas de mejora, reduzco consumos, lo que implica menos costes a igualdad de producción y como consecuencia: AUMENTO MI MARGEN COMERCIAL.

HUELLA DE CARBONO:

Ahora es cuando entra el segundo concepto que para mí era totalmente novedoso y es la Huella de Carbono, que nos va a servir para cuantificar, desde el punto de vista Medio Ambiental, los efectos de los consumos energéticos de mi actividad.

La Huella de Carbono es el cálculo de la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en mi proceso productivo, y que está vinculado a mis consumos energéticos. El alcance del cálculo lo define el interesado.

¿Objetivo?: disminuir la Huella de Carbono. Si disminuyo mi “huella” estoy disminuyendo, efectivamente, mi consumo energético, bien sea para la organización (empresa) o para un producto (tipo de vino).

¿Qué es lo que conseguimos?

–          Reducir costes.

–          Mejorar mi imagen comercial.

–          Confirmar mi compromiso Medio Ambiental.

El objetivo comercial que se persigue con este tipo de actuaciones radica en los siguientes aspectos y en su adecuada explotación desde el punto de vista del marketing empresarial:

–          Vinculación y compromiso con el Medio Ambiente.

–          Conocimiento de este posicionamiento por parte del consumidor.

–          Generar una necesaria DIFERENCIACIÓN COMERCIAL:

  • De los que no la tengan calculada y Certificada.
  • O de los que la tengan y mi resultado sea mejor.

Esta diferenciación positiva frente a mis competidores directos persigue, como objetivo comercial último, el incentivar la COMPRA de mi producto.

Visto lo visto, desde mi humilde punto de vista queda patente que la Huella de Carbono puede ser un instrumento muy bueno a la hora de diferenciarnos de nuestros competidores en el sector, ahora opinen ustedes.

Anuncios